I
Actualizar nuestras formas de pensamiento y aprender a crecer en lo subjetivo, antes de consolidar estructuras para la objetividad.
II
Valorar el entendimiento por sobre cualquier forma de conocimiento y fomentar la libertad mental para cultivar la idea y crecer en la búsqueda de la verdad; no en su concepto.
III
Interactuar con la realidad desde la interpretación hermenéutica y comprender semiológicamente las estructuras del mundo, para generar las formas y evitar ser víctima de ellas.